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El Espejo de Argentina y el Mundo

Año XX - Nº 222 (Segunda época)
Mayo 2015

12 de mayo de 2015

Suplemento La Verdad de Venezuela, Latinoamérica y el Caribe

La derecha contraataca y el Gobierno se radicaliza



No cesa la conspiración política y mediática contra la Revolución Bolivariana, pese a la lección de dignidad mostrada por el pueblo y el gobierno venezolanos en la Cumbre de las Américas. Por el contrario, emprende una nueva escalada mediante activación de planes violentos en el país e injerencia de actores políticos internacionales, con grandes empresas de comunicación a la vanguardia. Por su parte, fortalecido por la inédita victoria obtenida en Panamá, el presidente Nicolás Maduro anunció a su regreso una radicalización del accionar político revolucionario frente a los responsables de la guerra económica y los intentos de guarimbas.

Terrorismo y campaña mundial contra la Revolución



Un movimiento juvenil de ultraderecha, Javú, ha activado planes para sembrar de nuevo el país con episodios violentos de propósito desestabilizador. Planes coordinados en Miami a través de un diputado carabobeño de Proyecto Venezuela, que se inscriben en una ofensiva de sectores opositores con la pretensión de enturbiar el clima de cara a las elecciones parlamentarias de finales de año. Según el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, “es bueno que todos los movimientos del mundo estén atentos a estas elecciones legislativas y nos ayuden, porque el cerco internacional es fuerte” y lo lidera “un eje que va para España, pasa por Miami (Estados Unidos), luego Bogotá, y regresa a Venezuela con mucha financiación, mucho dinero y cero escrúpulos”.
Las derechas corruptas de España y Colombia, ambas con ex ministros y dirigentes políticos procesados, han lanzado una campaña simultánea de condenas a la República Bolivariana de Venezuela en el Congreso de Diputados español y el Senado colombiano, con la arrogante intención de erigirse en jueces supremos en asuntos de democracia y derechos humanos. Una sincronía que responde a un plan trazado para desplazar la atención en la visibilidad del liderazgo del imperio norteamericano en la campaña desestabilizadora, haciendo aparecer a otros actores de relevo en el primer plano.  Esta  hipócrita e injerencista iniciativa fue denunciada por los parlamentarios de Izquierda Unida, Coalición Abertzale Amaiur, Esquerra Republicana de Catalunya y Bloque Nacionalista Gallego en el Estado español y por los senadores del Polo Democrático Ciudadano en Colombia.
A esa campaña se han asociado ex presidentes latinoamericanos con probados historiales represivos y delictivos, como Miguel Ángel Calderón y Miguel Ángel Rodríguez de Costa Rica, ambos condenados a cinco años de cárcel por corrupción,  Felipe Calderón de México, que acabó su mandato tras 60 mil muertos y 160 mil desplazados y está acusado por crímenes de lesa humanidad, Mireya Moscoso de Panamá, quien en 2004 indultó a cuatro terroristas capturados en intento de asesinar a Fidel Castro, Alfredo Cristiani de El Salvador, ultraderechista y cómplice del asesinato de seis sacerdotes jesuitas por el ejército salvadoreño bajo su mandato, Álvaro Uribe, vinculado al narcotráfico y acusado de crímenes de lesa humanidad… Todos ellos flanqueados por dos ex presidentes españoles con historiales en clara sintonía con los de sus compinches latinoamericanos. Uno miembro del derechista Partido Popular, José Aznar, valedor del golpe de Estado de abril de 2002 y de la criminal guerra de Irak, y actual lobbysta consejero de News Corporation, el holding de empresas de comunicación del magnate Rupert Murdoch y de Endesa, la transnacional española del sector eléctrico y gasístico. Y el otro, miembro del socioliberal Psoe, Felipe González, valedor del terrorismo de Estado en España en los años 1980, impulsor de las políticas neoliberales y antiobreras en sus años como gobernante y lobbysta al servicio del magnate mexicano Carlos Slim y de transnacionales españolas como Gas Natural, además de estrechamente vinculado al grupo empresarial mediático Prisa.
Esta aceleración de la conspiración contra la Revolución Bolivariana pretenderá asímismo intensificar el frente de la guerra económica, con nuevas acciones de acaparamiento y desaparición de productos, rumores para provocar compras nerviosas y desgaste psicológico de la población, siguiendo el mismo libreto ya usado contra el Chile de Allende. Un libreto cuya existencia pretendieron negar entonces y que la desclasificación de documentos confidenciales norteamericanos ha dejado en evidencia con posterioridad.
Ante la escalada en la difusión de las matrices de opinión contrarias a la Revolución Bolivariana en el ámbito internacional, que omiten los logros y avances político-sociales y tergiversan y ocultan las prácticas delictivas de quienes deben responder ante la justicia por ellas, y ante la previsión de acciones violentas y de intensificación de la guerra económica que pretenden sembrar el cansancio, el descontento y el desánimo entre la población venezolana, la solidaridad internacional con el pueblo y el gobierno revolucionario bolivariano tiene ante sí el reto de mantenerse alerta y redoblar los esfuerzos por desmontar los ataques y dar a conocer La Verdad de Venezuela.